Yo no sé qué sueñan los no nacidos
La confusión y la mirada — ser visto antes de ser nada.
Yo no sé qué sueñan los no nacidos.
Encadenados a la retina de lo invisible,
deletrean impávidos el repicar de la lluvia en las ventanas.
Les siento como almas de días enteros,
agotados de sombras:
miden su tiempo en los ecos sonoros del agua.
Ver, oler, palpar, gustar,
sonidos que arrullan sentidos.
Y juegan entre ellos a definir la realidad,
solapándose,
acunando la noche perpetua
en imágenes imposibles.